En vista de que encontré algunos problemas con Fedora 8 Test 3 (por la configuración que elegí y no por el Sistema Operativo en sí), decidí probar Ubuntu mientras espero la salida de la versión final de Fedora 8. Después de todo Ubuntu tiene el 30% de la participación de mercado mientras que Fedora solo el 7%. Quise ver personalmente que es lo que hace de Ubuntu la distribución preferida de Linux.

Bajar el Live CD de Ubuntu 7.10 (Gutsy Gibbon) es sencillo y la carga del sistema no tuvo mayores complicaciones, así que decidí instalarlo. El sistema de particionado de Ubuntu es un tanto distinto del de Fedora. Este ultimo tiene la opción “reemplazar otro sistema Linux existente”, Ubuntu simplemente permite ocupar el disco completo o espacio libre, por supuesto tiene la opción de partición manual, que fue la que elegí para reemplazar mi fallida instalación de Fedora 8 Test 3. Terminada la instalación y después de reiniciar el equipo, los problemas empezaron. Ubuntu simplemente no reconoció mi tarjeta de vídeo o el monitor (es curioso que sí lo haya hecho el Live CD). Mi resolución estaba en 2048×1600 que (aunque me gustaría) no corresponde a la resolución que tengo. El problema fue la detección de la tarjeta de vídeo (una muy común Intel 845), Ubuntu seleccionó un modulo experimental para Intel (para tarjetas más nuevas probablemente). Después de modificar vía consola la configuración (xorg.conf) finalmente pude entrar al sistema en modo gráfico. Hasta ahí llegó la promesa de Ubuntu de ser un sistema “amistoso” y totalmente “gráfico”.

Ubuntu 7.10 (Gutsy Gibbon) viene con Gnome por defecto, y Gnome es Gnome ya sea en Ubuntu o en Fedora, así que por ese lado no hay muchas diferencias, salvo los colores, por supuesto. Ubuntu tiene Compiz Fusion activado por defecto y ofrece tres niveles (sin efectos, modo normal, o todos los efectos). Compiz Fusion está disponible en Fedora también, así que eso al menos no es factor diferenciador, aunque claro Ubuntu salió primero al mercado y eso hace una diferencia importante en la tasa de adopción.

Veamos las verdaderas diferencias, después de todo Ubuntu está basado en debian y Fedora en RedHat. Ubuntu ocupa apt y Fedora yum, más allá de eso las diferencias no son mayores. En Ubuntu un “sudo apt-get install <paquete>” es equivalente a un “yum install <paquete>”. Ambos además tienen un actualizador automático y un administrador gráfico de paquetes. Las diferencias después de eso no son tan importantes. Claro, hay que acostumbrarse a nuevos nombres php5 y no php, apache2 en lugar de httpd, xvnc4server en lugar de vncserver, etc. lo que puede tomar algo de tiempo si uno viene del entorno RedHat, pero que al final de cuentas son lo mismo.

Instalar apache, php, mysql, postgresql, ruby, ruby on rails, etc. no fue muy diferente. Instalar JAVA si fue más sencillo, pues está disponible en uno de los repositorios de Ubuntu (universe o multiverse, no lo recuerdo). En Fedora esto debe hacerse “manualmente”, aunque esto sólo significa descargar el archivo del sitio de sun.com y ejecutar el binario.

A un nivel un poco más abstracto, Ubuntu no viene con un Firewall o Selinux activados. Puedo vivir sin SELinux, pero un Firewall activo es imprescindible, por lo que tuve que ocupar guarddog para configurar mi firewall (iptables), mientras que en Fedora esto ni siquiera es una preocupación, pues viene todo cerrado por defecto y su manejo es mucho más sencillo que tener que configurar zonas en guarddog. Esto probablemente viene del hecho de que Ubuntu es una distribución de “escritorio”, es decir para un usuario “normal” que viene de un entorno Windows y que no puede o no quiere preocuparse por la seguridad. En otras palabras, Fedora viene con todos los puertos cerrados, y Ubuntu con todos los puertos escuchando.

Ya son 2 días que ocupo Ubuntu y instalé todo aquello que necesito y lo que no necesito también. Lo que si desinstale fue el tracker (buscador) pues estaba consumiendo el 80% de mi memoria y casi el 100% del CPU en su primera indexación.

Eclipse para Ubuntu aún es la versión 3.2 y no la reciente 3.3 (Europa), por lo que también la deseché e instale una versión propia obtenida desde el sitio oficial de Eclipse. Esto porque ocupo PDT (el entorno de desarrollo de PHP) el cual no se lleva muy bien con versiones anteriores Eclipse, o mejor dicho con los plugins que vienen por defecto en la versión 3.2. En Fedora Eclipse tiene también problemas, aunque se deben al hecho de que Fedora viene con una versión libre de JAVA, pero esto es solucionable cambiando la versión de JAVA por defecto (usando alternatives).

Conclusión
Cambiarse de Fedora a Ubuntu no es muy complicado si el equipo se usa para tareas comunes (oficina, email, internet). Como dije sólo es cuestión de acostumbrarse a nuevos nombres para algunas cosas. Pero si se quiere un poco más de control sobre el sistema (servidores, desarrollo), no recomiendo el cambio, Fedora ofrece una configuración estándar para estas condiciones que hace su implementación más sencilla y mucho más segura (SELinux, Firewall).

Ahora bien, para quien recién está buscando su primera distribución de Linux y sólo conoce las “bondades” de Windows, Ubuntu parece ser una buena alternativa pues no requiere (ni siquiera pregunta acerca de) configuraciones personalizadas. En todo caso Fedora ofrece exactamente lo mismo y más (con mayor control), por lo que las razones de la preferencia de uno sobre el otro deben estar en otro lugar.

Ubuntu ofrece 26.000 paquetes, mucho más de los 10.000 de Fedora, pero esto es en gran medida una ilusión pues muchos de los rpm que Fedora tiene en Ubuntu están separados en multiples archivos, además de los meta-archivos. Aún así, es claro que Ubuntu tiene más opciones para “instalación directa” (via synaptics), sin embargo, esos mismos pueden compilarse para Fedora sin mucho esfuerzo, pero claro, los usuarios que vienen de Windows no quieren saber de compiladores y eso probablemente explica en parte la popularidad de Ubuntu.

La otra razón para su popularidad es que la difusión de Ubuntu es mucho más eficiente (desde una página web más atractiva y en múltiples idiomas hasta el sistema de distribución con soporte de Canonical Inc.) y el hecho de que fue el primero en masificar los Live Cds (no fue el primero en ofrecerlo, pero si el que mejor explotó este formato).

Finalmente, la recomendación que hago es que si alguien está usando Ubuntu y se enfrenta a la decisión de compilar su primer programa, o crear su propio servidor web, o quiere ocuparlo como en pequeño servidor doméstico o de oficina, debe entonces considerar una alternativa, ya sea Fedora, Suse, Gentoo o el mismo Debian. En otras palabras Ubuntu (o sus derivados) son una buena alternativa como primera distribución (aunque no superior a Fedora), pero una vez que se desea explorar un poco más allá (que se le ha perdido el miedo a la consola), el camino más sencillo está en Fedora u otro.

Por mi parte, sólo esperaré hasta mañana (8 de noviembre) para poder descargar la última versión de Fedora y reemplazar mi sistema.


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