Después de conversar con muchas personas, principalmente de origen europeo, veo que muchos liberales del viejo y nuevo mundo no pueden ver más allá del romanticismo literario que supone la historia de “Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, que ha logrado la reivindicación a los pueblos indígenas de Bolivia y Latino América, y ahora candidato al Premio Nobel de La Paz”.

Llama poderosamente la atención la imagen que Morales ha logrado proyectar en otras latitudes. Pero los más sorprendidos son precisamente estos personajes cuando, por ejemplo, a los españoles se les recuerda que el MAS tiene vínculos con el ETA, cuando a los japoneses y peruanos se les menciona que su Asesor Comunicacional está procesado por terrorismo por sus vínculos con el MRTA (aquel que tuvo cautiva a la embajada japonesa y sus invitados por varios meses en Perú), cuando a los Judío-Alemanes o Judío-Americanos se les demuestra la amistad entre Morales y Ahmadinejad (presidente de Irán y principal impulsor de la “destrucción del estado judío” y de la tesis sobre la “ilusión holocausto judío”).

Al parecer, el enviar “ex-autoridades” a las embajadas en lugar de diplomáticos de carrera está dando frutos. Hoy por ejemplo se publica que Casimira Rodríguez, quien pasara de empleada doméstica a Ministra de Justicia, es ahora destinada a la Embajada en Argentina; la ex-Ministra de Gobierno, Alicia Muñoz se va a Suiza; Alex Galvez, ex-Ministro de Trabajo se va a España; Jorge Alvarado, quien fue presidente de YPFB y quien saliera acusado de cometer irregularidades, fue designado a la Embajada de Bolivia en Venezuela. La lista suma y sigue.

Lo interesante de esto es el comunicado de la Cancillería respecto a estas designaciones que dice:

“Aún se estudia los cargos que [estas personas] ocuparán”

Es decir,

“Al diablo las capacidades diplomáticas; olviden si tienen experiencia internacional; no importa si pasaron por la Escuela de Diplomacia; ‘¿hablan otro idioma (que no sea originario)?’, a quién le importa,; ‘¿no hay un puesto adecuado a sus capacidades?’, no importa, les crearemos un puesto cualquiera en alguna embajada; ‘¿no hay embajada en el país que les gusta?’, no hay problema, abriremos embajada siempre y cuando no sea país imperialista. Lo único que importa es que fueron autoridades, y da lo mismo si salieron por corrupción o ineptitud, su paso por el aparato estatal les hace acreedores del ‘Exilio Dorado’”.

Esa es la filosofía del gobierno del MAS para seleccionar a los representantes bolivianos en el exterior (y nótese que digo representantes bolivianos y no representantes del gobierno del MAS; es una lástima que Morales no lo entienda así).

Y que es lo que dice una de estas “ex-autoridades”:

“Muñoz anunció que su principal tarea será difundir el proceso de cambio que encabeza Morales”.

¿Cómo?, ¿entendí bien? No hay mención a la apertura de rutas comerciales; a la negociación de barreras arancelarias, a la difusión de lo que es ser boliviano (y no solamente “originario”), etc. etc. ¿Su principal tarea será promover lo que hace Morales y su racista agenda de gobierno?

¿A quién puede entonces sorprender que lo que más importa a nivel internacional es la imagen de Morales (con buenos resultados, por cierto) y lo último que se tiene en agenda es el progreso de Bolivia?. A nadie, pero ya es hora de que algunos ingenuos intelectuales y políticos de otros países vean que la “marca” Morales tiene mucho de “impression management” (manejo de imagen) y muy poco de “democratic revolution” (revolución democrática).

Y no es que esto sea nuevo o exclusivo del MAS, es cierto que anteriores gobiernos hicieron lo mismo con sus ex-autoridades, pero el descaro aquí es mayúsculo y la completa incompatibilidad entre función diplomática y capacidades es para dejar a cualquiera con la boca abierta, aunque claro, como ya dije lo más probable es que Morales y su gente entiendan otra cosa por “función diplomática”.


No Responses to “Servicio Diplomático e Imagen de Morales en el Exterior”  

  1. No Comments

Leave a Reply