La Prensa anuncia hoy que “Evo repartió entre los lustracalzados (sic) gorras, ropa de trabajo, cepillos, cremas y cajas” y se muestra además la fotografía de un niño no mayor a los 10 años, llevando sus regalos en la mano.
Siendo la mayoría de estos limpiabotas tan solo niños de muy corta edad, obligados por la extrema pobreza a renunciar a los más básicos derechos, parece inconcebible que sea precisamente el Presidente de Bolivia quien acepte y, peor aún, perpetúe el trabajo infantil regalando utensilios saudi arabia swift code de trabajo a niños que aún no deberían conocer de este tipo de labores.
Naturalmente, el enfoque, por algunos llamado, “realista” sería simplemente aceptar que en Bolivia existe y existirá trabajo infantil y lo mejor que se puede hacer es dar a estos niños utensilios para trabajar. Visión pragmática sin duda, pero muy cuestionable e incluso censurable cuando es profesada por Su Excelencia, quien debería ser el primer encargado de eliminar tan lamentable vicio en nuestra sociedad. Estas mismas “pragmáticas” personas dirán: “pero si tan sólo se trata de hacer feliz a un niño”, y por cierto que todos ellos probablemente salieron contentos con sus regalos, pero no puede negarse que el mensaje que parece enviar Morales es completamente negativo, pues implícitamente conlleva la aceptación de esta lacra que afecta a nuestros niños. Tampoco puede negarse que el dinero gastado en estos utensilios bien pudo gastarse en otro tipo de regalos que hubiesen igualmente puesto una sonrisa en la cara de estos niños y que quizás hubiesen contribuido con su desarrollo intelectual y/o físico: desde artículos escolares, pasando por vestimenta, becas escolares, becas de alimentación mientras asistan al colegio o incluso simples juguetes se vienen a la mente sin dificultad.
De acuerdo, lo acepto. Muchos de esos otros tipos de regalos probablemente hubiesen sido vendidos de todas formas para comprar los mencionados utensilios de trabajo, pero algunos quizás no, y esos (quizás pocos) que no fueren vendidos estarían contribuyendo a mejorar la vida de algunos niños. Esa esperanza u optimismo de que se puede, de a poco, ir mejorando la vida de los niños, aun cuando sólo sea un pequeño paso en esa dirección, es lo que parece no existir en la mente de nuestro gobernante de turno y su sequito lambiscón.
En fin, nada trascendente en el largo plazo, pero indudablemente un ejemplo más de la filosofía que Morales ha exhibido a lo largo de este primer año de gobierno.
“La diferencia entre un conformista y un soñador es que el primero acepta su entorno como está, y el segundo trata de cambiar ese entorno. Es por esto que todo avance en nuestra sociedad viene siempre de la mente de un soñador.” (Aún cuando creo que esta frase es de Leonardo DaVinci, no estoy completamente seguro, y dejaré pendiente el dar el debido crédito hasta que logre recordar al verdadero autor).
En lo que se refiere a niñez y educación, ojalá todos fuésemos soñadores.

No Responses to “Regalo Navideño”
Please Wait
Leave a Reply